Erróneamente se tiene la idea que la marca personal es un tema de vanidad, egocentrismo y superficialidad mediática, pero, lo cierto, es que la marca personal se ha consolidado en los últimos años como el mayor activo que pueda tener cualquier profesional sin importar su área de conocimiento.
La marca personal como parte fundamental del desarrollo del perfil profesional de los Trabajadores Sociales aún no es un tema ampliamente tratado. En el gremio se pueden encontrar algunos colegas que ya tienen una marca personal consolidada, principalmente por sus años de experiencia e impacto social generado, pero, son muchos más los colegas que no tienen su marca personal bien trabajada. Incluso muchos colegas de Trabajo Social no saben de qué se trata este tema de la Marca Personal y su importancia en el ejercicio profesional.
En cuanto a definiciones de Marca Personal podemos encontrar una amplia diversidad, a mí me gusta definirla de la siguiente forma:
La marca personal es la manera como logramos quedarnos en la memoria de las personas, a partir del impacto positivo que generamos en ellas con nuestro trabajo como profesionales. Representa de manera genuina la huella que podemos generar a partir de nuestros principios éticos, conocimientos y experiencia. La marca personal es una oportunidad de generar impacto social positivo siendo nuestra profesión, talentos, habilidades y pasiones las herramientas principales.
Considerando lo anterior, a continuación, menciono cinco razones del por qué los profesionales de Trabajo Social deberíamos fortalecer nuestra marca personal:
Fortalecimiento de la confianza y la credibilidad:
La magia de la marca personal radica en la comunicación estratégica del impacto social positivo que generamos como Trabajadores Sociales. Cuando hablo de comunicación estratégica, me refiero a poder alcanzar objetivos específicos de manera eficiente y efectiva con lo que contamos, que en el caso de la marca personal es lograr que las personas que nos rodean, tanto en el escenario análogo como digital, comprendan el valor que aportan nuestros conocimientos, habilidades, talentos y experiencias acumuladas, y de esta manera poder generar confianza y credibilidad.
Recordemos que la confianza y la credibilidad se generan a partir de la evidencia, y es por ello que la comunicación acá juega un papel importante, ya que nadie va a conocer la evidencia del impacto social positivo que generamos como profesionales de Trabajo Social si nosotros no lo contamos. No podemos esperar que otros lo hagan por nosotros, porque, como sucede la mayoría de las veces, pueda ser que eso nunca pase. Debemos ser nosotros los mejores comunicadores de nuestros logros.
No se trata de crear videos bailando o de ser virales en redes sociales, se trata de generar procesos planificados y sistemáticos que busquen alcanzar objetivos específicos a través del uso inteligente de la comunicación. Se trata de persuadir con evidencias a la audiencia para que comprenda la importancia de lo que hacemos y somos los Trabajadores Sociales empleando todos los canales posibles de comunicación.
Nuevas oportunidades profesionales:
Una vez logramos generar en los demás confianza y credibilidad, es mucho más fácil ser tenidos en cuenta en oportunidades laborales que antes parecían más difíciles o que incluso no teníamos mapeadas en nuestro radar. Una marca personal solida nos posibilita posicionarnos como referentes en uno o varios nichos de conocimiento y acción, lo cual amplia nuestra red de contactos y la exposición de nuestros talentos y habilidades.
Comprendamos que en la actualidad la posibilidad generar redes es mucho más fácil, y el tener una buena marca personal permite que las personas que hagan parte de dichas redes sean realmente estratégicas, ya que una buena marca personal debe estar construida con cimientos fuertes de proyección profesional y metas claras (de este tema hablamos a profundidad en otro artículo).
Lo que debemos tener presente es que las nuevas y buenas oportunidades laborales solo llegan si somos lo suficientemente estratégicos como para atraerlas, y para esto requerimos rodearnos de personas que tengan el poder o influencia de conectarnos con ellas.
También, este asunto de las nuevas oportunidades profesionales está relacionado con la construcción de un perfil profesional sólido, de manera que cuando alguien conozca nuestra trayectoria profesional tenga la motivación de conocernos más, de querer tenernos cerca porque nos percibe como un talento que entrega mucho valor. Y, en esto ultimo está la clave de todo, tenemos que aprender a vendernos como talentos que siempre generan valor a los retos que enfrenta el o los nichos de conocimiento y acción en los que nos movemos a nivel profesional.
Ampliación del impacto social positivo:
Un buen profesional de Trabajo Social siempre va a buscar generar el mayor impacto social positivo que pueda a través de sus procesos de intervención, investigación o gestión. Y es precisamente esto lo que nos posibilita una marca personal bien trabajada, ya que, al alcanzar credibilidad en nuestro trabajo, confianza en lo que somos capaz de hacer y contar con una buena red de contactos, podemos escalar nuestros proyectos a nuevos objetivos, rompiendo fronteras geográficas, organizacionales y estructurales.
Debemos comprender que la marca personal no es el fin, sino el medio para alcanzar nuestras metas profesionales. A mi me gusta entender el proceso de fortalecimiento de la marca personal como una oportunidad de amplificar mis posibilidades de generar impacto social positivo.
También, asocio a la marca personal con la posibilidad de que los profesionales de Trabajo Social lleguemos a ocupar escenarios de poder donde podamos incidir en la toma de decisiones que tenga una repercusión directa en la vida de personas, familias, comunidades y organizaciones. Y en este punto siempre resalto que debemos ocupar cargos de poder reconociendo públicamente nuestra formación como profesionales de Trabajo Social, ya que de nada sirve ocupar un cargo de alto poder, pero que nadie sepa que quien lo ocupa es un Trabajador Social. Recordemos que las profesiones que se reconocen fácilmente en cargos de poder logran adquirir de manera más ágil reconocimiento social y así mismo tener mayor influencia en procesos de toma de decisiones.
Posibilidad de generar un negocio como profesionales autónomos:
La marca personal nos brinda la oportunidad de monetizar nuestros conocimientos y experiencias sin necesidad de depender de un tercero. Lo cual se traduce en la posibilidad de emprender un ejercicio profesional como autónomos, bien sea que generemos consultorías, creemos cursos, brindemos conferencias o cualquier otro tipo de línea de negocio.
En este punto es importante mencionar que el ejercer como autónomos requiere una dedicación mayor que cuando trabajamos contratados por alguna empresa u organización, ya que vamos a ser los responsables directos de los ingresos que van a sostener nuestro negocio. Así que es importante analizar bien si este tipo de posibilidad de ejercicio profesional es realmente la opción que se adapta a la proyección profesional que queremos en nuestra vida.
También, es valioso resaltar que para trabajar como autónomos no necesariamente debemos renunciar a nuestro trabajo, lo podemos desarrollar en simultaneo, pero siendo muy claros en lo que queremos lograr para no generar un agotamiento que ponga en peligro nuestro bienestar.
Desarrollo profesional continuo:
Definitivamente quienes logramos ver en la marca personal una oportunidad de llevar nuestra carrera como Trabajadores Sociales a otro nivel, logramos comprender que dicho camino requiere de un ejercicio constante de aprendizaje. La marca personal debe ser una buena amiga de la curiosidad, la creatividad, los desafíos y la ética.
Y acá el asunto de la ética es lo más importante, ya que tristemente cuando un profesional de Trabajo Social queda mal en cualquier contexto, automáticamente toda la profesión queda mal y eso se traduce en puertas que se cierran y la construcción de una imagen mental colectiva equivocada de nuestra profesión-disciplina.
Así mismo, la capacidad de asumirnos como eternos estudiantes nos abre la posibilidad de ver los cambios como opciones viables para potenciar nuestro presente. Un profesional que está en proceso de fortalecer su marca personal nunca ve una coyuntura de cambio como algo negativo, sino que encuentra en ese hito una oportunidad de aprendizaje para apropiarlo en su proceso de desarrollo profesional.
A modo de conclusión:
La marca personal no es un tema de superficialidad, sino un activo estratégico fundamental para nuestro desarrollo profesional como Trabajadores Sociales. Es crucial desmitificar la percepción errónea de que la marca personal es una cuestión de vanidad. En realidad, es una herramienta poderosa que nos permite fortalecer la confianza y credibilidad en nuestro trabajo, abrir nuevas oportunidades profesionales, ampliar el impacto social positivo que generamos, y, en algunos casos, emprender como profesionales autónomos.
El desarrollo de una marca personal sólida no solo nos posiciona mejor en nuestros nichos de conocimiento y acción, sino que también nos permite influir de manera significativa en la toma de decisiones y ocupar espacios de poder donde nuestra profesión puede tener un mayor reconocimiento y relevancia. Además, nos impulsa a un desarrollo profesional continuo, basado en la curiosidad, la creatividad, y, sobre todo, en una ética sólida que refuerce el prestigio de nuestra profesión-disciplinaria.
En última instancia, la marca personal se convierte en un medio estratégico para alcanzar nuestras metas profesionales y generar un impacto social positivo, manteniendo siempre una actitud de aprendizaje constante y adaptabilidad ante los cambios.

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