Doña Patricia, como le decíamos los estudiantes, fue la coordinadora del colegio donde terminé mis estudios de secundaria en la ciudad de Manizales.
En el año 2013, yo recién llegaba a vivir a la ciudad de Manizales, venía de un pueblo llamado Ceilán, que es un corregimiento que pertenece al municipio de Bugalagrande, Valle del Cauca, Colombia.
Mi objetivo de llegar a Manizales era terminar la secundaria, conocer la ciudad y poder iniciar mis estudios universitarios. En ese entonces, vivía con mi mamá y mi hermana en el barrio El Solferino, y como muchas madres solteras de Latinoamérica, mi mamá trabajaba con mucho esfuerzo para darnos a mi hermana y a mí una vida digna.
Doña Patricia, jugó en ese entonces un papel muy importante en ese propósito de mi madre, porque comprendió su situación y nos ayudó de muchas maneras, por ejemplo, abogó en el colegio para que se me permitiera ir siempre de educación física (el deportivo), ya que en ese entonces solo logramos conseguir dos uniformes de ese estilo, también, me permitía salir más temprano a recoger a mi hermana a la escuela, porque en muchas ocasiones mi mamá por asuntos del trabajo no alcanzaba a hacerlo. Incluso en algunas ocasiones ella misma fue a recoger a mi hermana y la cuidó mientras yo terminaba mi jornada académica.
Recuerdo a Doña Patricia como una mujer inteligente, líder, sincera, curiosa, rigurosa, supremamente ordenada y sobre todo con un corazón gigantesco. Ella se graduó como Trabajadora Social de la Universidad de la Salle y estudió una Especialización en Evaluación Pedagógica de la Universidad Católica de Manizales. Así mismo, se formó como bailarina profesional. Su sueño más grande, como un día me lo contó ella, era poder ser bailarina en un circo y bailar por todo el mundo.
Con Doña Patricia, construimos una relación hermosa, ella admiraba demasiado a mi mamá por todo lo que hacía para poder permitir que mi hermana y yo estudiáramos.
Un día a Doña Patricia se le ocurrió armar un semillero de danzas contemporáneas en el colegio, en el cual me inscribí con mi hermana, bailábamos de todo, pero en especial ensayábamos diferentes coreografías de salsa, incluso llegamos a competir en los Intercolegiados departamentales y ganamos.
En una tarde que salíamos de los ensayos del semillero de danza, en medio de una conversación que emergió sobre las carreras universitarias, Doña Patricia mencionó que ella había estudiado Trabajo Social, y automáticamente yo, que nunca había escuchado esa carrera, me llené de curiosidad y comencé a preguntarle sobre esa profesión, ella que le apasionaba su carrera me comenzó a contar mil cosas, pero recuerdo que enfatizaba en el poder de trabajar por el bienestar de las personas, de generar un cambio en sus vidas.
Debo admitir, que mi vida cambió desde ese día, se suponía que yo iba a estudiar una ingeniería, pero el Trabajo Social me atrapó. Llegaba yo todos los días a mi casa a investigar sobre esa profesión, descubrí su versatilidad y me encantó el hecho de que fuera una profesión liderada principalmente por mujeres. No lo dudé, tomé la decisión de estudiarla.
Ya al finalizar el año lectivo, Doña Patricia me llama a su oficina y con mucha felicidad me dice que me había ganado una beca para estudiar Ingeniería Biomédica en una universidad privada de la ciudad, pero cuando ella termina de felicitarme, le dije que le diera esa beca a otro estudiante, que yo ya me había inscrito a la Universidad de Caldas al programa de Trabajo Social, ella me miró, se sonrió, me abrazó y me felicitó casi con lágrimas en los ojos. Desde entonces y hasta que me gradué del colegio no dejó de decirme colega.
Me encontré en varias ocasiones con ella mientras estudiaba en la Universidad, luego ella se ganó un concurso para ser coordinadora en otro colegio y dejamos de frecuentarnos. Lo último que supe de ella es que ya se pensionó.
Doña Patricia, cambió mi vida para bien, y estoy seguro de que hizo lo mismo con muchos otros estudiantes.
Esta es mi historia de la Trabajadora Social que cambió mi vida, le invito a que mencione en los comentarios a ese o esa profesional de Trabajo Social que cambió su vida.

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